El paro docente en la Provincia tuvo impacto diverso según las regiones y de acuerdo con el régimen de gestión. En grandes ciudades y en Gran Buenos Aires se sintió con fuerza y en localidades más pequeñas del interior la actividad fue casi normal. La otra variable: las escuelas públicas resultaron afectadas por la medida de fuerza y en los institutos de enseñanza privada la reanudación del ciclo lectivo fue normal, con actos, banderas y uniformes impecables.
Esta vez no se pueden confrontar números oficiales con los datos que suelen aportar los gremios en las protestas en el sistema educativo: las dos partes decidieron no difundir porcentajes o evaluaciones sobre la medida que por primera vez en seis años realizan todos los sindicatos de trabajadores de la educación al gobierno de Axel Kicillof (un mandato completo y poco más de la mitad del segundo).
Una recorrida de Clarín por escuelas céntricas de la capital bonaerense confirma el escenario descripto más arriba: los primarios y secundarios estatales estuvieron sin actividad o con escasísima concurrencia. Y los privados (los docentes están enrolados en Sadop) concretaron el inicio del ciclo lectivo sin dificultades.
Otro dato de relevancia: el gobernador y la directora de Escuelas, Flavia Teruggi, no programaron actos oficiales de inauguración del ciclo lectivo, como ocurre desde hace décadas. “Tenemos previsto realizar ceremonias en distintos niveles de enseñanza a partir del martes”, confirmaron a este diario en la Dirección de Escuelas.
En la provincia de Buenos Aires están matriculados 5,2 millones de estudiantes en jardines, primarias y secundarias. Al igual que en otras 15 jurisdicciones, este lunes debía reanudar las tareas escolares después del receso de verano.








